Nuestra historia.

Cuando visitamos Sri Lanka por primera vez en 1998, nos enamoramos al instante de su gente, su luz y su naturaleza. Inspirados por la isla, decidimos quedarnos y construir un negocio basado en el emprendimiento ético, convirtiendo nuestra creatividad en nuestra forma de vida.

Lo que comenzó como un pequeño taller se ha convertido en una empresa esrilanquesa-belga que abastece a mayoristas de todo el mundo. Cada maceta se fabrica a mano con papel reciclado y se impermeabiliza con caucho natural: un producto asequible, bello y duradero.

Los fundadores de OUOBO en su taller Más de 25 años después, nuestra organización reúne a más de 200 personas. Producimos en Sri Lanka y nuestro almacén de Bélgica garantiza entregas ágiles y eficientes en toda Europa.

Una artesana moldea papel reciclado en el taller de OUOBO

100 % reciclado

Recogemos restos de papel de imprentas, fábricas de embalajes e incluso de nuestro propio equipo. Lo que de otro modo sería un residuo se convierte en la materia prima de la siguiente colección. El papel se tritura, se moldea, se seca y se acaba a mano antes de impermeabilizarse con caucho natural. El resultado son piezas de papel prácticas, singulares y concebidas para durar. También recuperamos otros materiales sobrantes de origen local, como polvo de madera y madera de canela.

Impulsamos la autonomía de las mujeres

La vida es cara y, en Sri Lanka, muchas madres no pueden aceptar un trabajo a jornada completa cuando las clases terminan a la una. Nuestro sistema les permite trabajar desde casa mientras cuidan de sus hijos.

Ofrecemos formación, materiales gratuitos y una remuneración justa por cada pieza terminada. Un responsable de calidad realiza visitas periódicas. Una vez aprobados, los productos semiacabados llegan a nuestra fábrica, donde los terminamos, impermeabilizamos y embalamos para enviarlos a todo el mundo.

Mujeres elaborando piezas de papel en el taller de OUOBO