Nuestra historia.
Cuando visitamos Sri Lanka por primera vez en 1998, nos enamoramos al instante de su gente, su luz y su naturaleza. Inspirados por la isla, decidimos quedarnos y construir un negocio basado en el emprendimiento ético, convirtiendo nuestra creatividad en nuestra forma de vida.
Lo que comenzó como un pequeño taller se ha convertido en una empresa esrilanquesa-belga que abastece a mayoristas de todo el mundo. Cada maceta se fabrica a mano con papel reciclado y se impermeabiliza con caucho natural: un producto asequible, bello y duradero.
Más de 25 años después, nuestra organización reúne a más de 200 personas. Producimos en Sri Lanka y nuestro almacén de Bélgica garantiza entregas ágiles y eficientes en toda Europa.